Mentalismo
Sesión íntima de mentalismo en Madrid: un show en directo, sin escenario
Por Juan Clutterbuck 3 min de lectura
Resumen: este vídeo recoge la primera de una serie de sesiones íntimas de mentalismo en Estupenda Bar, en Madrid. Sin escenario y sin distancia: un grupo pequeño de desconocidos alrededor de una mesa, la mayoría viendo mentalismo en directo por primera vez. Durante la sesión adivino cartas que solo existen en la cabeza de otra persona, revelo nombres que nadie dijo en voz alta e influyo en decisiones antes de que se tomen.
No leo la mente ni tengo ningún poder. Uso sugestión, psicología y una cantidad indecente de trampa. Saber eso no impide que funcione, y justo ahí está la gracia.
Por qué un formato íntimo
En un escenario grande el público mira. En una mesa, el público participa. No hay forma de esconderse detrás de una luz o de una pantalla: cada reacción se ve de cerca, incluidas las de los escépticos (esa noche tenía dos, y me encantó). Es el formato que más se parece a lo que pasa en una cena de empresa o en una celebración privada.
Lo que pasó en la sesión
- Números elegidos al azar. Cada participante pensó un número de dos cifras y lo usamos para buscar en mis listas un famoso y una comida. Al final destapé un cuadro que llevaba toda la noche en la sala: era el famoso que había salido.
- Un dado imaginario. Varios participantes imaginaron un dado de muchas caras con todo detalle y lo “tiraron” sobre la mesa. Esos números, junto con los del dado real que habían lanzado antes, coincidían con un décimo de lotería que llevaba guardado en la cartera desde antes de empezar.
- Microexpresiones en directo. Le pedí al público que intentara detectar quién mentía sobre el color de su carta. Después lo hice yo: color, número y palo.
- Nombres de personas queridas. Varios asistentes pensaron en alguien importante en su vida, y fui diciendo esos nombres uno a uno sin que nadie me los hubiera contado.
- El destino y las decisiones. Para cerrar, sobres numerados del 1 al 12 que el público mezcló como quiso, diciendo “cambio” cuando le apetecía. El resultado final ya estaba escrito.
Lo interesante no es que salga bien, sino lo poco que hace falta para que salga bien.
Si nunca has visto mentalismo en directo, empieza aquí
Esta sesión es la mejor manera de ver cómo trabajo cuando el público está a un metro. Mi consejo: fíjate más en las caras de los espectadores que en mí. Ahí está el espectáculo.
Si te van más los experimentos en la calle, echa un vistazo a ¿Qué tan privados son tus pensamientos? o a la Feria del Libro de Madrid.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una sesión íntima de mentalismo?
Esta sesión duró alrededor de una hora. En eventos se adapta: desde 20-30 minutos dentro de una cena hasta un show completo.
¿Para cuántas personas funciona este formato?
Funciona mejor con grupos pequeños, de unas pocas personas a un par de decenas. Para públicos más grandes hay formatos de escenario y de mentalismo itinerante entre las mesas.
¿Se puede contratar para una cena de empresa o una celebración privada?
Sí. Es uno de los formatos que más me piden para cenas de empresa y eventos privados. Cuéntame qué tienes en mente.