Mentalismo

Fui a la Feria del Libro de Madrid a leer mentes: tres experimentos

Por Juan Clutterbuck 3 min de lectura

Resumen: en la Feria del Libro de Madrid, en El Retiro, hice tres experimentos de mentalismo con desconocidos. En el primero adiviné palabras que eligieron libremente en cualquier libro y en cualquier página. En el segundo encontré, entre cientos de casetas, la que una persona tenía en mente, guiándome solo por el contacto con su muñeca. En el tercero escribí una palabra antes de que otra persona la rodeara al azar en un libro.

Experimento 1: la palabra que nadie podía saber

La consigna era sencilla. Ve a la caseta que quieras, coge el libro que quieras, ábrelo por la página que quieras y elige una palabra. Yo no veía nada y la persona podía cambiar de opinión tantas veces como quisiera.

A partir de ahí trabajo con lo que sí veo: la cara, los ojos y las microexpresiones. Pido que piensen en una letra, que cuenten las letras de la palabra o que la imaginen escrita, y voy afinando. Así salieron palabras como “monarquías”, “sábado” o “quemaron”, elegidas en libros que yo ni siquiera había tocado.

Experimento 2: encontrar una caseta solo con el tacto

La Feria tiene cientos de casetas. Le pedí a una persona que pensara en una sola, que no me dijera nada y que me cogiera de la muñeca mientras pensaba en la dirección.

Este tipo de lectura por contacto aprovecha movimientos minúsculos e involuntarios: cuando vamos en la dirección “correcta” hay menos resistencia, y cuando nos alejamos aparece una tensión casi imperceptible. Caminamos un buen rato entre la gente hasta detenernos delante de la caseta exacta que había elegido. Su reacción lo dice todo: “Estoy en shock”.

Experimento 3: influir en una decisión

El último experimento era el más ambicioso: que una persona actuara exactamente como yo quería sin darse cuenta. Le di un libro y un lápiz, le pedí que lo llevara a la espalda, que lo abriera por cualquier página y que rodeara una palabra sin mirar. Antes de que lo hiciera, yo ya había escrito algo en un papel.

La palabra rodeada era “dibujo”, y en mi papel ponía “dibujo”. Lo repetí con otra persona y volvió a coincidir, esta vez con “Sena”.

Somos todos mucho más sugestionables de lo que creemos.

¿Magia, psicología o sugestión?

Esa es justo la pregunta que quiero que te lleves. No tengo poderes: lo que hago combina observación, psicología, sugestión y técnicas de mentalismo. Que lo sepas no hace que funcione peor, y ahí está la gracia. Si te gustan estos experimentos en la calle, mira también ¿Qué tan privados son tus pensamientos? y el experimento de Milgram que repliqué en Madrid.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la lectura por contacto?

Es una técnica clásica del mentalismo. El mentalista interpreta pequeños movimientos involuntarios de la otra persona para saber hacia dónde dirigirse o qué objeto ha elegido.

¿Los participantes sabían algo antes de empezar?

No. Eran visitantes de la Feria a los que paré allí mismo, sin preparación previa.

¿Puedo tener este tipo de mentalismo en mi evento?

Sí. Formatos como este funcionan muy bien en cócteles y eventos de empresa, porque pasan entre los invitados y generan conversación. Escríbeme y lo adaptamos a tu evento.